Rediseño para el Centro de Convenciones SIGLO XXI

Historia curiosa: en el año 2012, el Gran Museo del Mundo Maya lanzó una convocatoria para un concurso de diseño de logotipo. Un colega, maestro y amigo, Christian Pacheco, sugirió que sería buena idea participar en equipo y, como tal, presentamos 2 propuestas diferentes. Con una de ellas quedamos, por un pelo de rana calva, en segundo lugar, resultando ganadora la propuesta del equipo de Carlos Martínez, director de Bienal Comunicación.

Nuestro diseño gustó tanto al jurado calificador, que sugirieron al Sr. Esma Bazán, director de Cultur, no desaprovecharlo y utilizarlo para algo más. Por lo tanto, el logotipo fue aceptado y se nos solicitó se rediseñara para su uso en el Centro de Convenciones Yucatán SIGLO XXI.

El diseño nunca debería de decir “Mírame”. Debería de decir: “Mira esto”

– David Craib

Cuando vimos el diseño original del Centro de Convenciones SIGLO XXI, era claro que necesitaba un refinamiento y actualización de su imagen.

Los usos que se le daban al logotipo y sus aplicaciones originalmente daban mucho qué desear. Por ello nos volcamos a la tarea de estandarizar y crear un lenguaje comprensivo y que hiciera sinergia con el resto de los elementos como la construcción y sus espacios. Ojo, lo que queríamos era mejorarlo, no porque necesariamente fuera malo, por ello quisimos dar el extra y crear algo de qué sentirnos orgullosos.

Creación de un patrón de repetición

Utilizando la forma del logotipo, se creó un patrón de repetición que serviría como parte unificadora del lenguaje visual, pudiendo utilizarse con diferentes colores para comunicar diferentes mensajes dada su relevancia o temática.

Patrón de repetición creado por Kimbal.

Uso de jerarquización tipográfica y de colores

La información que se presentaba en los diferentes elementos de comunicación lo hacía sin mucho orden o lógica. Por ello nos dimos a la tarea de crear bocetos de cómo presentar textos, títulos e imágenes de manera coherente y comprensiva.

Aquí se aprecia el uso de las formas del logotipo dentro de la textura que tiene el vinil esmerilado que identifica los diferentes cubículos.

Un sueño de hace años, es hoy una realidad

Una de las primeras cosas que visualizamos fue la colocación del nuevo diseño en lugar de las letras que representaban al edificio en su parte exterior. Pasaron 8 años para que pudiéramos verlo hoy en día en la fachada, producto de un completo y polémico rediseño arquitectónico.

Uno de nuestros trabajos más satisfactorios y completos, fue siempre un placer trabajar mano a mano con mi gran amigo Christian Pacheco.

El primer y más importante render para nosotros siempre fue poder visualizar el logotipo en su más grande representación.