Rediseño Conceptual de Salón de Fiestas Castillito

Conceptual quiere decir que no vió la luz.

Un proyecto de esos que se quedan en el limbo. Se me solicitó presentar una propuesta de rediseño para este salón de fiestas infantiles: El Castillito. Entiendo que está en la Ciudad de México, o eso creo.

Flyer del Diseño Original del Castillito

El principal problema del logotipo original es que era un castillo de Disney, sí el mismo del logotipo de la famosa empresa de caricaturas. Muy original, ¿no? Había que deshacernos de él y eso fue precisamente lo que hice.

¿Cómo hacerle honor al nombre?

¿Cómo saber si un dibujo de un castillo habla sobre un enorme o a uno particularmente pequeño? Se trataba de poder hacerle honor al nombre y representar a un castillo que fuera pequeño, lo cual por sí solo sería complicado. Resolví esto con la escala: tenía que ponerlo en comparación con otro elemento importante para darle la sensación de pequeñez.

¿Y qué otro elemento importante hay en un salón de fiestas infantiles? Pues un niño. Un niño se diferencía de un adulto por la proporción de su cuerpo con respecto a su cabeza y así se definió que el infante en cuestión debía estar junto al castillo.

Diferencias en proporción niño-adulto
Diferencias en proporción niño-adulto

Proporción.

Como se puede apreciar en la gráfica, la proporción se calcula con base a la cantidad de “cabezas” que componen el cuerpo. En adulto se usa tradicionalmente la medida de 8 cabezas como estándar, mientras que en un niño la medida es de 4 cabezas, una diferencia sustancial.

Esto nos dice que si un cuerpo tiene una altura de cuatro cabezas, el cuerpo será mucho más pequeño en comparación. Con base a esa premisa se hizo el diseño del niño que acompañaría al castillo en el diseño final.

Conclusión: Clientes indecisos.

El gráfico final es un niño poniéndole la bandera a un castillo de su mismo tamaño. Usando tipografía infantil surgió el toque final para esta nueva imagen que finalmente nunca se confirmó ni se aprobó. Otro de esos casos para la araña que se dedica a desenmarañar los casos de los clientes misteriosos que encargan trabajos y no les dan seguimiento o que cambian de idea con respecto a rediseñar su logo de más de 50 años por un afecto personal en contra del crecimiento y la evolución naturales. Fin.

Al rato regreso con uno más de esos.

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